La originalidad de conectar la cocina de aprovechamiento y la reparación de electrodomésticos en una misma acción titulada “Desconectando el residuo, conectando jóvenes con la economía circular”, sirvió a la Escuela Revillagigedo y el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón para llegar a la final de los Premios Europeos de Prevención de Residuos. El jurado los seleccionó entre decenas de rivales de diferentes países, pero no fue suficiente para llevarse el primer premio. Los asturianos se tuvieron que conformar con un diploma de finalistas que muy pocos pueden lucir. El trofeo de la categoría de Centros Educativos se fue a parar en esta ocasión a la ciudad de Eindhoven (Países Bajos) por el proyecto Race Against Waste.
El fallo se dio a conocer el 4 de junio en Bruselas, en la sede del Comité Europeo de las Regiones, durante la ceremonia celebrada en el marco de la Semana Verde Europea (EU Green Week 2026). La delegación asturiana estuvo formada por Natividad Marco, coordinadora de reciclaje del CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón y Sergio Álvarez, responsable de Sostenibilidad de la Escuela Revillagigedo, acompañados por Elena Fernández, jefa del Área de Sostenibilidad de Cogersa, y las educadoras ambientales Sara Alonso y Almudena González, de la empresa Taxus Medio Ambiente, adjudicataria de la campaña.

Un reconocimiento a la prevención “en modo aula”
El jurado europeo de la EWWR 2025 ha destacado especialmente la capacidad del proyecto para unir a dos centros de Formación Profesional de ámbitos diferentes en torno a un objetivo común como la prevención de residuos. La Escuela Revillagigedo aportó su conocimiento en electricidad, electrónica y mantenimiento, mientras que el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón sumó su enfoque práctico de la restauración, dando lugar a una iniciativa conjunta con impacto tanto en las aulas como fuera de ellas.
Uno de los ejes del proyecto se centró en los RAEE, abordando todo su ciclo desde la recogida y el diagnóstico, hasta la reparación y la reutilización. En este ámbito, resultó fundamental la colaboración de Emulsa, que donó aparatos procedentes de la red de puntos limpios de Gijón para que el alumnado pudiera trabajar con ellos y reintroducirlos en circuitos de reutilización.

Gracias a esta iniciativa, alrededor de 50 estudiantes del ciclo de Instalaciones Eléctricas y Automáticas de la Escuela Revillagigedo, pudieron desarrollar experiencias prácticas de reparación y reutilización, contribuyendo a prolongar la vida útil de los equipos.
Además, el proyecto incorporó lecciones de aprovechamiento de sobras en forma de sabrosas recetas y de manejo de las provisiones en el ámbito de la hostelería, para educar en la idea de que la correcta gestión de residuos no se limita a separar correctamente, sino que arranca en la prevención del desperdicio.
Dentro del conjunto de actividades se llevaron a cabo también visitas cruzadas del alumnado de un y otro centro.
Cogersa felicita al equipo de la Escuela Revillagigedo y del CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón por demostrar que la prevención de residuos adquiere un mayor valor educativo cuando se transforma en una experiencia práctica, útil y con capacidad de generar impacto dentro y fuera del aula.
El anterior reconocimiento obtenido por Asturias en este certamen europeo llegó en la edición de 2024, cuando Marlén Alonso se alzó con el premio en la categoría de ciudadanía gracias a un proyecto de recetas de aprovechamiento apoyadas en inteligencia artificial.










