Ya están en Bruselas los representantes de los dos centros de formación profesional de Gijón que compiten en la final de los Premios Europeos de Prevención de Residuos, colofón de la Semana Europea de Prevención de Residuos que se celebró el pasado noviembre. Se trata de la Escuela Revillagigedo y del CIFP de Hostelería y Turismo. Su proyecto colaborativo sobre cocina de aprovechamiento y reparación de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) disputa el primer premio dentro de la categoría de Centros Educativos, y lo hace frente a sendas iniciativas desarrolladas por la Experimental Senior High School de la Universidad de Macedonia y diversos colegios del municipio de Eindhoven (Países Bajos).
La delegación asturiana presente en la ceremonia del 4 de junio en la sede del Comité de las Regiones, en el marco de la Semana Verde Europea (EU Green Week 2026), está encabezada por Sergio Álvarez, responsable de sostenibilidad de la Escuela Revillagigedo; Natividad Marco, responsable de la unidad de coordinación para el reciclaje del CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón y Elena Fernández, jefa del Área de Sostenibilidad de Cogersa. El programa de actividades dura toda la mañana (ver programa).
La ceremonia puede seguirse en directo en este enlace: https://www.acrplus.org/global/gene/link.php?doc_id=482&edit_lang=en
Una candidatura finalista que conecta educación y economía circular
El jurado de la European Week for Waste Reduction (EWWR) está compuesto por profesionales expertos en sostenibilidad ambiental, que evaluaron las 51 iniciativas nominadas por los organizadores regionales, entre los que se encuentra Cogersa.
La iniciativa que representa a Asturias en la final europea, titulada “Desconectando el residuo, conectando jóvenes con la economía circular”, nace de la colaboración innovadora entre dos centros de Formación Profesional con perfiles muy distintos y complementarios. El Revillagigedo, con una orientación técnica e industrial y especialidades vinculadas a la electricidad, la electrónica y el mantenimiento; y la Escuela de Hostelería y Turismo, con un enfoque centrado en la restauración y la cocina.
Esa “alianza cruzada” dio lugar a una acción educativa transversal que combinó la recogida, reparación y reutilización de RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos), con talleres creativos y de sensibilización sobre la importancia de prevenir el desperdicio alimentario. Puedes ampliar esta información en el artículo de blog dedicado al proyecto “Cocina de aprovechamiento y reparación de aparatos eléctricos”.
Además, la idea contó con el apoyo de Emulsa, la empresa de servicios ambientales del Ayuntamiento de Gijón, que donó aparatos recogidos en la red de puntos limpios del municipio para que el alumnado trabajara con ellos y los reintrodujera en el circuito de reutilización.

Los medios regionales también se han hecho eco de la dimensión educativa y social de esta propuesta, como La Nueva España. Cabe destacar que en la iniciativa participaron alrededor de 50 estudiantes de Instalaciones Eléctricas y Automáticas del Revillagigedo, con ejemplos concretos de reparación y segunda vida de materiales, además de la implicación del CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón con acciones de aprovechamiento alimentario y eficiencia energética. Estos méritos llevaron al proyecto contra la basura electrónica a alcanzar la final europea.
El jurado de la EWWR está formado por profesionales especialistas en sostenibilidad ambiental, que han evaluado las iniciativas nominadas atendiendo a criterios como originalidad, impacto, replicabilidad y capacidad para influir en el entorno a través de la comunicación. En el artículo El jurado europeo escoge al Revillagigedo y la Escuela de Hostelería puedes encontrar todos los detalles del proyecto.
El programa de la cita de este jueves en Bruselas puede invitar a los finalistas a participar en momentos de presentación durante la ceremonia (según el desarrollo del acto), por lo que el equipo se desplaza con una presentación preparada para mostrar el alcance de su proyecto.
Asturias y la SEPR
La presencia de esta candidatura en Bruselas se enmarca en un trabajo sostenido de impulso a la prevención de residuos en Asturias de la mano de Cogersa. En la SEPR 2025, por ejemplo, el territorio arrancó con 156 organizadores y 169 actividades, con una fuerte implicación del ámbito educativo. Se trata de una edición en la que los centros educativos volvieron a destacar como motor de la campaña, con más de un centenar de acciones.
Asturias ya sabe lo que es volver con un premio europeo tras el triunfo obtenido en 2024 por la asturiana Marlén López con el proyecto “Cucuruxina en la cocina”. Su propuesta para prevenir el desperdicio alimentario mediante recetas de aprovechamiento apoyadas en inteligencia artificial se alzó con el primer puesto en la categoría de Ciudadanía.










